domingo, 26 de febrero de 2017

EMANCIPARSE: UNA MISIÓN CASI IMPOSIBLE PARA LOS JÓVENES CANARIOS

El modelo económico fundado en la construcción y el turismo, tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, ha dado como resultado una situación de emergencia social que ha venido a frustrar los proyectos de vida de varias generaciones. Un oscuro panorama que, según las estadísticas, resulta particularmente dramático en regiones como Canarias, donde la emancipación se ha convertido en una verdadera utopía para miles de jóvenes y no tan jóvenes.
 En las Islas, donde se padece una de las tasas de desempleo más altas de todo el Estado, el 78,1% de los jóvenes de 18 a 29 años vive con sus padres, según el último boletín del Observatorio de la Emancipación. El precario mercado laboral y el precio de la vivienda también les impide independizarse.
 Durante el último trimestre del pasado 2016, el 21,9% de los jóvenes canarios de 16 a 29 años se encontraba residiendo en un hogar independiente al de su familia, un 11,33% de personas menos que un año atrás, lo que representa el segundo descenso más acusado de los registrados por comunidades autónomas, según el último informe del Observatorio de la Emancipación, gestionado por el Consejo de la Juventud de España.
 La situación de este sector de la población tiende a extenderse y son muchos los isleños de entre 30 y 40 años que se ven obligados a permanecer en el hogar familiar de forma indefinida o, incluso, a regresar al mismo después de sumarse a las listas del paro sin perspectivas de reincorporación al mundo laboral.