viernes, 1 de julio de 2016

LOS CANARIOS COBRAN CASI UN 12% MENOS QUE EN 2010

   "Gracias a la crisis ahora se trabaja más por menos salario". Con esta desvergonzada sinceridad se congratulaba el presidente de CEOE-Tenerife, José Carlos Francisco, en 2013, por los "efectos positivos" de la  crisis económica en el mercado laboral. 
 "En términos macroeconómicos la productividad del trabajo ha subido en los últimos años y esto es consecuencia de la moderación salarial y de que trabajamos más por el mismo precio, o lo que es lo mismo, trabajamos por menos dinero, pero el mismo tiempo"  -aseguraba Francisco en una entrevista concedida a un diario de la provincia occidental.
 De esta manera, el portavoz del lobby empresarial venía a reconocer cuál es el verdadero y primordial objetivo de la contrarreforma laboral: Reducir al mínimo el coste de la fuerza de trabajo, tanto por la vía de los salarios directos como de los indirectos. O dicho en román paladino, imponer una masiva transferencia de la renta de los asalariados hacia el gran capital. Propósito facilitado no solo por la legislación vigente sino también por la existencia de un ejército de mano de obra de reserva compuesto por casi 5 millones de trabajadores.
 El pasado 2015, el Banco de España confirmaba que los salarios en el Estado español han caído el doble de lo registrado por  las estadísticas del INE, dado que los datos oficiales no habían tenido en cuenta que “la crisis se ha cebado con el empleo de peor calidad”
 Los expertos del Banco de España estiman que la media de la bajada de las retribuciones en el conjunto del Estado, entre 2010 y 2013, rondó un 4%. Una disminución que ha afectado de manera especialmente significativa a Canarias, cuyos salarios solo están por encima de los de Murcia, Andalucía y Extremadura.
 El Archipiélago, en efecto,  se encuentra en el grupo de cola en el ranking salarial de España, junto con Murcia, con 15.746 euros (-3,8%); Andalucía, donde el promedio asciende a 14.759 (-4,6%); y Extremadura, con 13.692 euros (-6,6%), según la radiografía de empleos y salarios de la Agencia Tributaria, que, en general, se aproxima bastante a los números que maneja el Banco de España.
 El sueldo medio en Canarias se situó en 2015 en 16.000 euros al año, según las últimas cifras de la Agencia Tributaria. Alrededor de 1.158 euros repartidos en doce mensualidades y dos pagas extra, incluidos todos los conceptos ligados al sueldo.
  
SALARIOS DE MISERIA PARA LOS JÓVENES
 Las medias, sin embargo, con su compensación entre los sueldos más altos y los más bajos, no reflejan la pérdida de poder adquisitivo de los sectores más vulnerables y peor pagados. Y, particularmente, el efecto de la regresión salarial entre los jóvenes isleños.
 Así, los canarios situados entre los 26 y los 35 años, que representan un 27% de los asalariados del Archipiélago, arrastran una caída del 6,09% en sus percepciones, hasta los 12.996 euros (841 euros menos en dos años).
 Entre los 18 y 25 años, que representan el 9% de los asalariados canarios, la disminución salarial es aún más pronunciada, alcanzando el 11,26%. Y ello a pesar de que el salario medio para este grupo de edad es de 456 euros (con 12 mensualidades y dos pagas extraordinarias). Es decir, que ronda la mitad de los sueldos percibidos por los siguientes en la franja de edad.
 En total, la población empleada del Archipiélago de entre 18 y 35 años cobra unos 825 euros menos que hace dos años, con una reducción del 8,6%. Se trata de una disminución cuatro veces superior al recorte medio de las nóminas de las Islas, ya que, según los cálculos del Banco de España, el conjunto de los canarios perciben hoy un 1,8% menos que en 2010. 292 euros menos de ingresos.
 Estos datos, obviamente, se refieren a los jóvenes no incluidos en el 60% de desempleados. Una masa de parados que el empresariado autóctono puede utilizar a placer, para “persuadir” a quiénes demandan un empleo de que es “mejor aceptar el minijob”, con salario de miseria, que continuar incluido en las interminables listas del INEM.
 Un panorama que permite entender las públicas manifestaciones de satisfacción de los voceros de la patronal, por los resultados “beneficiosos” de la crisis económica.